Taberna Do Fornelo
“Comimos un par de bocadillos porque íbamos de paso y a deshora. Estaban de muerte, se nota la mano y la calidad del producto. La dueña, un encanto de mujer, orensana como mi madre y nos atendió de la mejor manera. Atención a los comedores: Es un buen bocadillo pero si traes hambre de verdad, díselo! Ha tenido que acortarlos porque la gente se deja pan y cosas en el plato. Es un bar de pueblo muy acogedor. Tomamos café tocado.”