La Cartelería
“Fui para comer, era un poco tarde pero me atendieron de naravilla. El comedor se encuentra en el interior y es muy acogedor y bien iluminado. Pedí un secreto, perfecto en cocción y bien acompañado. Lo aderecé con una copa de Ribera del Duero y me sorprendieron con un Hesvera Roble, una acertadísima relación calidad/precio. Endulcé la velada con una flan casero delicioso. Con un ambiente muy familiar un servicio de 10, desde la cocinera hasta los camareros, la música clásica de fondo me sorprendió gratamente.”