Hotel Pazo de Berbetoros
“Un hotel precioso, con un servicio encantador y un encanto especial. La habitación me gustó mucho, sobretodo las vistas al patio y al jardín, muy acogedor y bien cuidado. Del desayuno no me esperaba mucho, pero prometo que es de los más ricos que he probado. Una atención personal y cuidando mucho los detalles. Nada estaba hecho por hacer, es más, quiero recalcar que comí el mejor croissant que había comido en mi vida. Volvería sin duda.”