Casa Rural Dana
“Hemos pasado el puente de Santiago en casa rural Dana y es difícil decidir por dónde empezar esta reseña, porque la experiencia ha sido magnífica. Lo primero, debería ser la cálida acogida de Ana y David y su permanente implicación para garantizar que la estancia fuera agradable en todo momento, tanto en la casa como en los alrededores. Queríamos visitar Lugo y la Ribeira Sacra y ellos nos ofrecieron todo tipo de explicaciones sobre qué ver y cómo llegar a los puntos de interés. Lo segundo a destacar, sería la propia casa y su entorno. Es verdad que la ubicación de la casa es absolutamente rural, en la parte más profunda de la Galicia profunda, pero una vez que llegas allí, tanto la casa como la finca en la que se ubica son una maravilla, destacando, en primer lugar, el ensordecedor silencio que se impone a los propios pensamientos; después, hay que remarcar la limpieza impoluta, típicamente monacal, de las habitaciones y las zonas comunes; y, por último, la belleza de la propia construcción, su decoración, sencilla y funcional, y la cantidad de ambientes diferentes que, tanto dentro de la casa como en los jardines, se pueden disfrutar. Importante: no perderse los cielos nocturnos, plagados de estrellas (es la primera vez en mi larga vida que veo a simple vista la vía láctea en todo su esplendor) En definitiva, una experiencia magnífica que, sin duda, repetiremos algún día. Gracias, Ana y David.”