Discoteca Blaster Santiago
“No hay mejor sitio en la ciudad para cerrar la noche con buena música, buen ambiente y un trato que te hace sentir como en casa. Cada visita es una experiencia redonda. Mención especial para una camarera rubia, con piercing en la nariz, que es un auténtico amor. Atenta, rápida, simpática y con ese punto de seguridad que te hace confiar en que todo está bajo control. Además, tiene un rollo súper auténtico y una sonrisa que, aunque no siempre esté puesta, cuando aparece, ilumina el sitio entero. Se nota que es una tía con carácter, pero también con corazón. Y no puedo olvidarme de otra camarera morena, un poco más mayor, que es también encantadora: risueña, cercana y de esas personas que saben tratar a la gente con una naturalidad que te hace sentir bien. En definitiva, un equipo de diez, una sala donde siempre se respira buen rollo y donde da gusto acabar la noche. ¡Repetiré sin dudarlo!”