Casa Blanco
“He comido aquí dos veces durante mi visita y ambas salí muy contenta. Tienen un menú sencillo, pero todo está bien hecho y lleno de sabor. Es comida casera deliciosa, con platos que me recuerdan a la comida de mi abuela: calamares, pescaditos, lentejas, carne, pollo… todo lo que he probado ha estado buenísimo. Además, el vino de la casa acompaña muy bien. Los precios son justos y el servicio ha sido siempre muy amable. Nos han tratado con mucha cercanía y me gusta el detalle de que siempre ofrecen un platito extra para mi hija pequeña, algo que se agradece mucho cuando comes con niños. Es un sitio sencillo, auténtico, de esos que no fallan. Quizá los postres no sean su punto fuerte, pero el café está excelente, así que es un buen cierre de comida. En resumen: si buscas buena comida casera, a buen precio y con trato cálido, este lugar es muy recomendable. Volvería siempre.”