Hotel Santomé
“Nos tocó una habitación reformada con buena presión de agua caliente y camas muy cómodas. Del resto por el precio no puede haber mucha queja pero es cierto que en cocina había despistes que se perdonan por el simple hecho de que el camarero se dejaba el alma por dar el mejor servicio a todos y cada uno de los clientes, siempre con una sonrisa en la boca y una palabra amable, un encanto Saúl! Volveríamos sin dudarlo”