Hotel Bienestar Moaña
“Hemos hecho una experiencia de desayuno en familia. Sumamente recomendable. Variedad, productos locales de calidad, ambiente tranquilo, buena decoración y personal super atento. 10 de 10, repetiremos seguro!”
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“Hemos hecho una experiencia de desayuno en familia. Sumamente recomendable. Variedad, productos locales de calidad, ambiente tranquilo, buena decoración y personal super atento. 10 de 10, repetiremos seguro!”
“Está ubicado cerca del centro de salud de Moaña, frente al mar. Recomiendo hacer reserva, aunque a veces si esperas un poco, puede que alguien marche y te puedan hacer un hueco. El restaurante está regentado por un matrimonio encantador. El ambiente es súper acogedor con las paredes en madera y tonos claros, el servicio atentísimo y la decoración era sencilla pero muy bonita. Comimos desde pasta, a risotto, lasaña, provolone y por supuesto, los postres. Todo lo que pedimos era casero y desde luego no tuvimos queja de nada. Las pastas y los risottos estaban en el punto perfecto y los postres eran casi droga. Nos encantó el lugar, muchas gracias a Eugenio y Joana por vuestra hospitalidad y una comida tan rica. Tenéis un restaurante genial y por supuesto volveremos a vernos allí ;).”
“Es precioso este lugar. La atención de sus dueños hace que te sientas como en casa. La comida es casera y deliciosa. Sin duda una opción genial para pasar momentos especiales.”
“En mi opinión, hay reseñas negativas poco justificadas. Ayer nos decidimos a probar a pesar de ellas, y fuimos a coger dos menús para cenar, y nos quedamos completamente satisfechos, nos los dieron súper calentitos, por lo que cuando llegaron a su destino aún no se habían enfriado de todo, bien llenitos en el interior y lo más importante, muy rico. La chica que me atendió fue muy amable y atenta, diciéndome que si prefería esperar fuera del local por el calor, ella salía a avisarme. En mi experiencia, recomendable.”
“Éramos 4, dos nos adelantamos y llegamos bien al albergue a base de las indicaciones que hay por el camino. Al llegar ahí lo vimos muy bien, ya que hay un cartel bastante grande que te indica dónde está. Además, le explicamos a la chica de recepción que nuestros otros dos amigos se encontraban en el camino, a 3 kilómetros del albergue, y uno estaba sufriendo una insolación. Ella, al escuchar eso, nos dijo que cogía el coche e iba a buscarlo, y así fue: minutos después apareció con ellos. El servicio es genial y las instalaciones están súper bien. La ducha es muy cómoda. Hay un jardín gigante en el que nos dejaron hacer una guerra de agua con pistolas y globos. Así mismo, nos dieron de cenar muy bien y nos ofrecieron un desayuno muy completo a 2 km del albergue por 5 €. Sin duda, el mejor albergue de todo el camino hasta el momento, tanto en instalaciones como en trato por parte del personal.”