Bar O'Repunantiño
“Comimos de maravilla y eso que llegamos sin avisar un grupo de siete en un día complicado: era un lunes justo después del fin de semana de fiestas locales, la dueña estaba sola, tenía otras mesas para comer en la terraza y gente para atender dentro. Todo estaba muy rico. Comimos tortilla, zorza, los últimos pimientos de padrón que quedaban y popetas (pollo rebozado crujiente con varias salsas). En la terraza estuvimos muy a gusto, protegidos del sol de justicia que estaba cayendo. El baño de mujeres además de muy limpio contaba con una cestita con productos de higiene femenina para quien los pudiese necesitar. No era mi caso, pero vaya si se agradece.”