Bar Trisquel
“Casa, Trisquel es de estos lugares que te hacen sentir en casa. Llegamos cansadas y mojadas después de horas andando bajo la lluvia y, aunque aún nos quedaban kilómetros por delante, fue como llegar a casa, de verdad. Tanto el camarero como la camarera fueron esa cara sonriente y esas palabras amables que necesitábamos (ofreciéndonos incluso entrar dentro con nuestros perritos para que estuviéramos más calentitos que bajo el toldo). Y ese exquisito caldo gallego era lo que nuestro cuerpo pedía a gritos para entrar en calor. Aunque lo de las croquetas fue la guinda del pastel, de las mejores que hemos comido en tiempo. Vamos, que hasta el momento ha sido sin duda la mejor parada del camino.”