Rincón de Roberto
“Otra sorpresa en Sanxenxo, sitio tranquilo, cómodo y nada pretencioso. Nos atendió Lorena. Llevamos unos días preocupados porque en varios sitios no habían zamburiñas, aquí no faltaron. Pero lo del bogavante frito con huevos y patatas así como la lubina son de otro planeta. Rebañamos platos y bandejas. No me tienta el dulce, pero Lorena nos aconsejó la torrija, menos mal que hicimos caso, la más deliciosa que he tomado en mi vida. Ya tengo cola de amigos para volver, y volveremos sin lugar a dudas.”