Hotel Pazo De Altamira
“A 5 minutos a pie de la catedral, en pleno meollo de la ciudad! El mercado de la ciudad enfrente, pura vida y color! Fuimos un fin de semana largo y una noche escuchamos que salió gente de fiesta aunque es lo que tiene estar en el centro de Santiago. Lo comentamos en recepción y nos ofrecieron unos tapones para los oídos pero los rechazamos. Aún así estupendo! La habitación que nos tocó daba hacia atrás y era cómoda y tranquila. Solo tuvimos un pequeño problema con la luz de emergencia que brillaba un poco. Lo comentamos y si bien el personal de recepción no puede hacer nada ya que es por seguridad por ley, pudimos taparlo con unos folletos y lo conseguimos! (Esperamos que no se hayan molestado por esto último) A mi mujer le molestaba el brillo y pudimos descansar sin problemas. En Coimbra nos pasó lo mismo pero los techos eran más altos, será cosa general de varios hoteles. El hotel era antiguo pero muy bien renovado. Todo limpio y en perfecta atención al detalle. Volveremos y ya lo hemos recomendado!”