Macarraca
“Mi primera experiencia en Macarraca ha sido extraordinaria. Es un sitio donde se respira Extremadura por todas partes: desde el Jarramplas —con esa plaquita tan simpática en el baño— hasta el sombrero de Montermoseña, un detalle que me encantó y que refleja el cariño con el que cuidan nuestro folclore. Se ven las raíces de nuestra tierra en cada rincón. La comida es una auténtica delicia. Sabores extremeños en estado puro, cuidados al detalle y llenos de esencia. La ensaimada, riquísima; y cada plato, un homenaje a lo nuestro. La atención es maravillosa: cercana, amable y con un trato que te hace sentir como en casa. En resumen: una experiencia completísima, deliciosa y profundamente extremeña. ¡Un lugar al que volveré sin duda”