Jazz Bar Mérida
“Lugar acogedor. Decoración con gusto. Copas muy bien hechas. Camarero muy agradable y simpático. Recomendable 100%.”
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“Lugar acogedor. Decoración con gusto. Copas muy bien hechas. Camarero muy agradable y simpático. Recomendable 100%.”
“Para mí, un bar excepcional si te gusta la cocina tradicional. No hay lujos estéticos, pero aquí también está su encanto. Los dos hermanos agradables y los precios de risa para lo que ofrecen. Esto en el centro de Mérida con otros precios.......éxito garantizado. Enhorabuena.”
“⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ El Bar El Parque es uno de esos sitios que alegran la mañana desde el primer momento. El secreto está en Ismael, su dueño: siempre de buen humor, cercano y con ese trato que hace que empieces el día con una sonrisa. Pero si hay algo que lo distingue, son sus super desayunos de tostadas. Da igual que llegues con hambre o no, porque están tan ricas, generosas y bien preparadas que te las comerías hasta sin apetito. Una auténtica delicia para los que disfrutan de un buen desayuno con sabor casero. El ambiente es agradable, el servicio rápido y siempre con la simpatía de Ismael, que convierte cada visita en un momento especial. Sin duda, un rincón imprescindible en Oliva de Mérida para arrancar el día con energía y buen rollo.”
“Un lugar agradable donde disfrutar de buena cocina, tapas y sugerencias.”
“A destacar la buena música que ponen. Aunque el volumen hace difícil una charla tranquila”
“Estuvimos tomando algo en el Bloba porque nos lo recomendó el chico de un estudio de tatuajes de Merida. Buena atención, muy majos y nos fumamos una Shisha. Estuvimos muy a gusto”
“Muy buena atención y local agradable. Nos sentamos en la terraza a tomar unas copas y estuvimos muy bien gracias a las estufas que estaban colgadas. Vimos que también sirven cenas.”
“Se atiende bien a la gente y son muy amigables.”
“Un restaurante en el centro de Mérida. Llegamos sin tener reserva, buscábamos un lugar para comer y fue un acierto, en otros restaurantes nos dijeron "No lo siento, tenemos todo lleno" sin más, cuando preguntamos la chica rubia muy amable nos dijo que estaría disponible una mesa en quince minutos. Íbamos por migas, no quedaban a las 15 pero pudimos tomar un delicioso moje, muy bueno, nos gustó mucho, luego solomillo de pollo abundante con patatas. El personal daba todo de si para atender a tanta gente, mucha gente se quejaba por banalidades. Nosotros nos llevamos una buenísima experiencia además destacar que una hora después me di cuenta que había perdido mi gorro, llamé al restaurante y con mucha amabilidad me dijeron que estaba ahí y que podía pasar a recogerlo. Se agradece muchísimo.”