Castillo de Trevejo
“Uno de los pueblos más bonitos de Extremadura, Cáceres. El castillo está muy dejado, una pena no dedicar algo de presupuesto para mantener su conservación. Siempre un bello recuerdo de Trevejo desde 1990!!!”
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“Uno de los pueblos más bonitos de Extremadura, Cáceres. El castillo está muy dejado, una pena no dedicar algo de presupuesto para mantener su conservación. Siempre un bello recuerdo de Trevejo desde 1990!!!”
“Un rincón olvidado con alma de gigante dormido. El Castillo de Mirabel, aunque en ruinas, conserva el eco de su historia en cada piedra. Las vistas desde lo alto son espectaculares, con la sierra fundiéndose en el horizonte. Poco conocido, poco visitado… y precisamente por eso, mágico. Ideal para amantes de la historia, la tranquilidad y los lugares con encanto auténtico. Lleva calzado cómodo y déjate llevar por el viento antiguo.”
“Buena atención, perfecto sitio para tomar unas cervezas. No tienen servicio de restauración por lo que no pudimos comer, pero por lo demas todo perfecto.”
“Un sitio curioso, medio escondido, que te sorprende al encontrarlo. El dueño actual es el hijo del fundador: un tipo reservado, de pocas palabras, con un aire misterioso. Este lugar no es un bar al uso, ni lo pretende creo. Es casi un museo temático dedicado a la leyenda artúrica, tiene un aire mágico. A mis hijos les he dicho que era un bar de vampiros... Lo mejor es perderte entre los estantes, rebuscar entre libros e intentar encontrar rarezas o dejar que el azar te elija uno: envueltos en papel kraft hay algunos "libros sorpresa" con sugerencias escritas a mano. A mí me tocó "El diario de Dorian Gray" de Oscar Wilde, tapa dura, por solo tres euros. Una joya inesperada. Leí las críticas negativas por curiosidad, y sinceramente, creo que no entendieron nada. Este lugar tiene algo distinto. Sí puedes ir, tomar algo, es un bar... pero no. Así que si crees que es el tipico local de hosteleria te equivocas. Si dejas que te sorprenda, merece la pena. No sé si volveré a pasar por Cáceres, pero si lo hago, ya se donde parar.”
“Una gran oportunidad para conocer un palacio con historia. Los propietarios tienen la gentileza de dar a conocer al público gran parte de sus dependencias. El guardián tiene un mérito increíble. Lógicamente se paga una entrada pero se permite hacer fotos de todo lo visitable, que es bastante. Aunque la parte dedicada a la caza puede herir sensibilidades hay que ponerla en su contexto. La impresión que tuve es que los habitantes de Plasencia están encantados con los dueños del palacio por su contribución a difundir el patrimonio de la ciudad.”
“Hemos pasado unas vacaciones en familia inolvidables en Aldealix. El lugar es precioso, rodeado de naturaleza, con pozas para bañarse y muy tranquilo para descansar. Las cabañas son acogedoras, los monitores encantadores, atentos y hacen actividades súper divertidas con los niños. La comida que está incluida, es casera y riquísima, preparada con mucho cariño. Un sitio perfecto para desconectar y disfrutar en familia. ¡Repetiremos seguro!”
“la casa-fuerte de los Escobar se estructura en dos grandes bloques paralelepípedos: uno, el más antiguo (s. XV), funcionaba como torre defensiva, sobre el que, no obstante, se realizaron importantes transformaciones durante el reinado de Isabel I de Castilla —vanos en arcos conopiales y carpaneles, decoraciones de bolas,…; otro, de usos residenciales, menos elevado pero igualmente potente, ejecutado la primera mitad del siglo XVI.”