La Cacharrería
“Fuimos a una hora que no había gente esperando, pero normalmente la hay ya que el interior es un poco pequeño. Para entrar tienes que llamar a un timbre y vienen a recibirte abriéndote la puerta, lo cual es bastante bonito y agradable que te reciban así y con una sonrisa. La carta es sencilla pero muy eficaz, ya que los platos que tienen los cocinan súper bien y tienen un sabor excelente. Nosotros pedimos carrilleras, huevo trufado y falafel. Además de postre una serradura súper dulce y riquísima para cerrar la cena. El personal fue muy simpático y atento en todo momento. Por otra parte en el interior, además de la bonita decoración, se mantiene un tono para interiores bajito y se puede conversar muy bien y relajarse”