Pedro Y José María Cdad
“Atienden muy bien y la mecánica de 10, no hay muchos talleres así de confianza”
Negocios 61–82 de 82
“Atienden muy bien y la mecánica de 10, no hay muchos talleres así de confianza”
“Excelente equipo educativo. Instituto donde realice mis estudios y donde los realiza mi hijo.”
“Un buen lugar, profesores correctos, director muy buena persona, amable y educado, muy buenos con los niños. El niño que se comporta mal lleva su castigo y eso no lo veo mal, aprender a respetar a los demás y los enseñan valores. Tiene referencia religiosa pero la religiosas ya no están.”
“Magnífico colegio a la última en avance educativo.”
“Educación...indispensable en nuestra sociedad...y en este lugar se da toda...”
“Muy buen colegio de educación infantil primaria El mejor colegio de Badajoz”
“Buen profesional, con precios económicos , limpieza y un elegante automóvil.”
“Instituto al que fui, le tengo cariño”
“Sin duda las experiencias que he tenido en este centro educativo, han sido muy variadas. He de mencionar, que de lo mejor que tiene este centro, es la cafetería (a pesar de que haya otras multitiendas por la zona), la amabilidad de algunos profesores, a pesar de que en clase parezcan amargados, con alguna excepción. Sin duda, al que más destacaría es un profesor que dedica su enseñanza a la Filozofia, y aquel hombre, cuyo nombre no debe ser pronunciado, que llevó a un grupo de chavales a Roma a disfrutar de Italianas exuberante y refinados brebajes, los cuales fueron tan potentes que hicieron que un joven perdiera el conocimiento (tampoco es que tuviese mucho). Lo peor del instituto, es la pérdida de algunas leyendas por el camino: La chofla, el Naser, chevy, Ernon, lilpj3, entre otros. En resumen, QUE FRESCO SALVAJE.”
“Hace poco la vida me obligó a detener el paso y a permanecer durante once prolongados días entre las paredes del Hospital Universitario de Badajoz, lidiando con un complicado y molesto problema digestivo. En ese tiempo he recorrido distintos pasillos y estancias: desde el incesante ir y venir de Urgencias, hasta la calma vigilante de la Traumatología en la quinta planta, y la atenta observación del servicio de Digestivo en la séptima, donde finalmente me dieronn el alta médica. Durante mi estancia fui sometido a un sinfín de pruebas médicas, entre ellas una CPRE, que me confirmaron en cuerpo lo que ya sabía en espíritu: la fragilidad y, al mismo tiempo, la fortaleza que nos habitan. Deseo dejar aquí constancia del buen trato recibido, siempre humano y profesional, que iluminó estos días de incertidumbre. A todos los hombres y mujeres que, con ciencia y con vocación, velan por nuestra salud, les debo mi admiración y mi gratitud más sinceras. Gracias a ellos seguimos aún en la brega de la vida, sin rendirnos, y posponiendo —con algo de humor— ese momento en que nos toque, irremediablemente, entregar la cuchara.”