Catedritos Ibéricos A-5, Km 171
“Buena relación calidad precio y el personal amable. Paramos en un viaje a Sevilla en BlaBlaCar y el conductor suele parar en este sitio.”
Negocios 91–101 de 101
“Buena relación calidad precio y el personal amable. Paramos en un viaje a Sevilla en BlaBlaCar y el conductor suele parar en este sitio.”
“Un servicio excelente, llevo dias comiendo y cenando aqui y lo mejor que tiene es la gran variedad de comida sin gluten que ofrece. El precio esta genial y la comida abundante. Esta noche me atendio Jose Maria, un camarero muy atento y simpatico que hace aun mas agradable la experiencia. Sin duda lo recomiendo enormemente.”
“Excelente trato, tortilla de patatas riquisima. Gente amable, simpatica y educada.”
“Cenamos anoche ahí.Mis hijos pidieron en el kiosko del burguer,y se llevaron sus bandejas al restaurante,mi marido y yo pedimos un par de raciones,bien de precio y cantidad,y luego un par de cócteles en la zona chill out, mientras los niños disfrutaban en el parque de bolas.”
“Comimos en la terraza, un ambiente muy agradable. Las/os camareras/os que nos atendieron muy amables y simpáticos. La comida muy rica (nos pedimos el salmorejo que era bastante suave y berenjenas fritas con miel de caña; de tapa nos pusieron chorizo criollo con patatas) y de precio bastante aceptable. Sin duda para repetir”
“La camarera Grecia, nos atendió estupendamente y nos esperó. Excelente servicio, me gusta el lugar como para repetir”
“Buena atención Hemos tomado tostadas con jamón y tomate. Atención fantástica. Terraza Mesas Barra Maquina de tabaco Aseos y duchas”
“Totalmente recomendable!! Acabamos de comer en la cafetería del hostal donde hemos tenido una atención inmejorable por parte del camarero. Muy amable y atento. Gracias. El menú por 15 euros, de comida casera, muy rico. Y nos ha encantado que hemos podido pasar con nuestro perrito. El sitio es acogedor.”
“Una cafetería que realmente salva el día (y el ánimo) He pasado varios días en el Hospital San Pedro de Alcántara cuidando a un familiar enfermo, y la cafetería-restaurante ha sido un auténtico refugio. No solo por la comida —que es casera, variada y siempre recién hecha— sino por el cariño con el que atienden. Se nota que lo llevan con mucho amor y profesionalidad. El lugar está siempre limpio, ordenado y con un ambiente acogedor que se agradece muchísimo cuando pasas horas en el hospital. Quiero destacar especialmente a Silvia, Félix y Ángela, que tratan a todos con una sonrisa, con humanidad y empatía, algo que vale oro en momentos difíciles. Gracias de corazón por hacer de ese rincón un espacio cálido para familiares, pacientes y trabajadores. ¡De verdad, se nota el esfuerzo y la dedicación!”