Parador de Cruz de Tejeda
“⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ El Parador de Cruz de Tejeda es, sin duda, uno de esos lugares que se quedan grabados en la memoria. Situado en un enclave privilegiado, en pleno corazón de Gran Canaria y a más de 1.500 metros de altitud, ofrece unas vistas espectaculares sobre los barrancos, el Roque Bentayga y el majestuoso Teide al fondo. Desde cualquier rincón —ya sea la terraza, el restaurante o incluso la piscina exterior climatizada— se disfruta de un auténtico mar de nubes que cambia con la luz del día, creando un paisaje que parece sacado de un sueño. El trato del personal es exquisito: profesional, atento y siempre dispuesto a hacer que la estancia sea perfecta. Se nota el mimo con el que trabajan, desde la recepción hasta el restaurante, donde cada detalle está cuidado con esmero. La limpieza es impecable en todas las instalaciones: habitaciones, zonas comunes y spa. Todo transmite serenidad, orden y confort. Las habitaciones son amplias, luminosas y decoradas con gusto, combinando el encanto rústico de los Paradores con comodidades modernas. Despertar con esas vistas y el silencio del entorno es una experiencia difícil de describir. El restaurante merece mención aparte: cocina cuidada, con productos locales de calidad, servicio impecable y un entorno incomparable. Desayunar o cenar con vistas al valle es un lujo que invita a quedarse más tiempo. En definitiva, el Parador de Cruz de Tejeda es un refugio de paz y belleza. Perfecto para desconectar, respirar aire puro y disfrutar de la naturaleza sin renunciar al confort y la excelencia. Un lugar que combina entorno, hospitalidad y calidad a la perfección. Totalmente recomendable.”