Masca
“Bueno, no se por donde empezar, emblemático sitio al que había que ir si o si. Con gran dificultad de esa pequeña y escarpada carretera con miles de curvas en las que no caben dos coches y no te digo ya si coincides con la guagua . Da vértigo la verdad, pero apasionante, conforme vas subiendo y subiendo ves como radicalmente cambia el paisaje y vuelve a cambiar, alucinas cuando atraviesas el tunel y directamente puedes ver a los gigantes a lo lejos y apenas vislumbras el pequeño pueblo de Masca al final de esa carretera angosta y difícil pero que da gustazo de conducir como antiguamente. Y al final llegas a esas cuatros casas que no te puedes hacer ni una idea de como sobreviven y como fue su historia aislados del resto da isla. Me encanto todo. Lo recomiendo totalmente, pero prepárate para una conducción difícil.”