El Patio de Dolores
“Teníamos pendiente probar el sitio, y comimos el sábado, día de mercadillo, muy cercano al patio. Nos sentamos sentamos en el patio, a la sombra, y nos tomamos una cervecita rodeados de plantas y de una cuidada vegetación, tanto en el patio como en el interior del local, y música ambiental muy agradable. Pedimos dos menús, que estaban compuestos por tres entrantes que compartimos (ensaladilla rusa con ventresca, croquetones de jamón ibérico y ensalada de tomate, piparras y capellán), y de las opciones de plato que nos propusieron (no me acuerdo de las demás), optamos por el arroz a banda. De postre, elegimos tarta de queso y bizcocho de zanahoria. Todo buenísimo. El arroz a banda iba en su paella, con socarrat, y las raciones fueron generosas. El servicio fue diligente, y la propietaria muy atenta. Nos sorprendió ver a tan poca gente a la hora de comer. El sitio merece ser visitado. Siento aportar tan pocas fotos, pero los entrantes cayeron enseguida... ¡Os animo a probar el menú! Nosotros, seguro que volveremos.”