Farmacia Marta Uceda Riera
“Aunque me encuentro a 803,8 km de distancia de esta farmacia, nunca he realizado compras en ella. Sin embargo, la amabilidad y profesionalidad de las dependientas de este establecimiento farmacéutico trascienden más allá de lo esperado. Me consta que en esta ciudad, donde abundan las personas mayores, las tratan con el cuidado y el respeto que merecen, como si fueran sus propios abuelos. Les asisten con sus medicaciones, organizan sus pastilleros e incluso les brindan atención en curas y consejos de salud. Algunos podrían pensar que estas acciones forman parte de sus responsabilidades laborales, pero acompañar en su tiempo libre a una persona de 87 años al médico, dedicarle la mañana y comunicarse con su familia va más allá de cualquier salario. Yo me atrevería a decir que eso es verdadera vocación, un compromiso genuino de servicio y entrega hacia los demás. Este tipo de actitudes no se enseñan en los colegios o universidades, y sin embargo, son un faro de esperanza para el resto de la comunidad, recordándonos que nuestra juventud, a la que presumiblemente pertenecen estas empleadas, merece la pena. A la señora titular de esta farmacia, imagino que cuando abrió las puertas de este establecimiento después de años de arduos estudios, lo hizo con la intención de facilitar el acceso a tratamientos médicos para los demás. Sin embargo, ahora puede estar segura de que ha logrado mucho más que eso. Lo que ha creado va más allá de lo comercial, y no hay recompensa que pueda equipararse al invaluable servicio que brindan sus empleadas. Simplemente quiero expresar un sincero GRACIAS por formar semejante equipo y por el impacto positivo que tienen en la comunidad.”