La vermuteria 1858
“Atención de diez, el camarero no tardó ni un minuto en atendernos, en tomarnos nota y en servirnos. Además de que estuvo atento todo el tiempo. El servicio fue rápido y la cantidad y calidad de la comida estuvieron muy bien, pero lo mejor de todo fueron los vermús, que después de recorrernos todo el centro y con el calor que hacía para ser abril, entraban solos. Además a pese de estar lleno no hubo demasiado ruido y tanto niños como perros eran bienvenidos en las terrazas. Comimos dos menús y con las bebidas salimos en total poco más 70€. Además tuvieron un detalle con nosotros que nos encantó. Volveremos sin duda.”