Comida Sana
“Pues por dónde empezar… La señora que nos atendió amablemente, con su bar cerrado, sin nadie en el interior, fue fantástica. Amable y dulce, La comida muy abundante, los platos son grandes de cojones, pero llenos de vitalidad. Para Empezar pedimos un agua grande y nos trajo un bol lleno de hielo para añadir si queríamos al Agua. De comida, pedimos una pechuga de pollo que me hizo con una ensalada variada, espectacular. Por otro lado una crep gratinada de carne, exquisita. La carne picada un sabor muy muy agradable, bien aliñada. El resto de la historia con los palillos de dientes, anécdotas de bares! ;) Volveremos!”