Restaurante Hoces del Turia
“Mi novia y yo somos de Valencia y decidimos ir a Chulilla a visitar este encantador pueblo y su castillo por la mañana. Reservamos en este restaurante sin haber ido nunca y no podemos estar más contentos! La comida es tradicional, con un toque moderno de autor pero con unos precios asequibles y raciones generosas para este estilo de comida y lugar. Tienen un menú que te hará disfrutar desde los entrantes al postre pasando por unos platos principales deliciosos. El trato de los camareros fue excelente! Te explican a la perfección en qué consiste cada una de las opciones a escoger y todas fueron un acierto. El producto es fresco y de calidad y la combinación de sabores es muy original pero sin perder ese toque de cocina de la abuela que tanto nos gusta. Los canelones de pollo asado y la olla de berza nos dejó sin palabras. Tal vez la mejor croqueta de boletus que he comido nunca. Ajoarriero casero del que invita a repetir y postres excelentes de una imaginación sorprendente y deliciosa. Tengo ganas de volver y probar más creaciones culinarias de este lugar con encanto que se encuentra en un marco incomparable. Comimos en su terraza ya que íbamos con nuestro perrito pero dentro se respira un ambiente muy auténtico y cuidando cada detalle de la decoración. Se nota que le ponen mucho amor en todo lo que hacen. Lugar de 10, trato de 10 y cocina de 10. Las Hoces del Turia nos ha cautivado y quería dejar constancia con esta reseña. Pocas veces escribo sobre mi experiencia en restaurantes pero éste lo merecía y con creces. Además por lo que pude observar todo el mundo sale encantado y con una frase que se repite antes de cruzar la puerta de salida: ¡Volveremos seguro! Larga vida al buen hacer de Las Hoces del Turia. Recomiendo dar un paseo por las encantadoras ruinas de su castillo a tan solo 5 minutos caminando del restaurante. Ahora en primavera está todo florecido y además las vistas son espectaculares. Lo dicho, como amantes de la buena comida y amantes de la naturaleza, volveremos seguro! Xavi Gómez y Elena Almendros.”