LA LOGIA NEGRA
“Me acerco peligrosamente a la centena de salas jugadas, y en ese recorrido he visto de todo: candados, espectros, naves espaciales, cárceles... Pero de vez en cuando, muy de vez en cuando, aparece una sala que no parece diseñada por escapistas, sino soñada por alguien que ha estado en otro plano de la realidad. Así es esta. No diré que es la mejor —hay salas brillantes por ahí— pero sí que tiene algo que las demás no tienen. Algo que no se puede explicar con lógica ni mecánicas. Algo… extraño. Desde que haces la reserva ya sientes que estás entrando en otra dimensión. Y cuando empieza el juego (¿o empieza antes?), el asombro es absoluto. El inicio es tan inesperado que por un momento dudé si seguía en una escape room o había cruzado a algún rincón de Twin Peaks. Solo me faltó que sonara Jimmy Scott cantando Sycamore Trees para completar el viaje. No quiero revelar más. Hay experiencias que no se cuentan: se viven. Y esta, sin duda, es de las que se quedan contigo cuando cierras los ojos. Nos vemos al otro lado.”