Sal y Pimienta
“La comida estaba buena, y, aunque en mi caso no pedimos gran cosa, lo poco que pedimos estaba bastante rico. El servicio EXCELENTE. Tuvimos la suerte de que nos atendiera Guillermo, que además de atendernos, servirnos y traernos la comida también nos recomendó qué hacer o visitar en el pueblo con una amabilidad increíble y súper encantado. Durante el tiempo en que tardamos en consumir la comida, la atmósfera siempre se mantuvo tranquila y agradable. También tienen una mini tiendecita en la que venden saleros y pimienteros de cerámico súper cucos (con formas de animalitos, con el nombre del pueblo, etc.) en la cual nosotros compramos dos packs de saleros y pimienteros muy monos. En conclusión, recomiendo bastante venir a este local (en verdad merecen más puntuación) para tomar algo antes de ir a visitar el pueblo en caso de que seas turista (y si no, también) o para tomar algo después de haber conocido a fondo el pueblo, el cual tiene muchísimo encanto.”