KIRANA LACADOS
“Impecable trabajo, muy recomendable”
Negocios 61–80 de 80
“Impecable trabajo, muy recomendable”
“Toda la información necesaria para conocer el interior de la provincia de Alicante.”
“La verdad es que no digo ni que sí ni que no aquí soy neutro”
“Exquisita cocina y el impecable servicio. Los menús con gran variedad de platos innovadores, con una mezcla de sabores atrevidos y una bonita presentación. El personal atento y encantador …!!!”
“Muy buen lugar en el que comer?”
“No público, establecimiento privado.”
“Un hotel muy bonito y acogedor. La ubicación es espectacular y las vistas también. La atención muy buena. Me sentí muy a gusto con mi familia. Las habitaciones muy grandes y limpias.”
“Enacargamos un menú ad hoc, la verdad es que las tapas (típicas Alcoianas) estaban de lujo y buena cantidad, para comer, un arroz con conejo, de lujo. Todo esto el dia de los músicos y servido en la plaza de Dins, donde mas follon hay. Se respeta el precio acordado y el servicio fué el esperado. Sólo decir que para el proximo dia de los músicon contamos con ellos al 100% y con el mismo mennú. Somos unos treinta Llaneros con ganas de comer bien y sin preocupaciones y con Lirios, Jorge y el equipo del Saragata estamos al 100% segruos de tener de nuevo lo esperado. GRACIAS”
“Fuimos un domingo a comer y estuvimos perfectos, muy buena la comida y el servicio. Recomiendo los arroces, pero hay que pedir al hacer la reserva.”
“Un lugar donde sentirte en casa. La ternera en salsa de aceitunas y las albóndigas son una muy buena razón de volver. En general buena calidad precio y buena atención. Además la terraza es ideal para tomarse una caña mientras los niños puede jugar en el parque infantil.”
“El sitio perfecto para cenar con la familia o como kieras porque si te gustan los chinos te lo recomiendo.”
“Muy buen servicio y ambiente, la comida muy rica, todo muy limpio y muy organizado, los trabajadores muy amables. Me gustó muchísimo este sitio.”
“Como exalumno de este centro, escribo esta reseña cinco años después de haber dejado el instituto. He de decir que muchas de las reseñas negativas son totalmente justificadas; doy fe de ello. Cuando ocurre el raro fenómeno de que te toca un buen grupo de profesores —como cuando pasa el cometa Halley—, es cuando realmente logran sacar lo mejor de ti. Corría el año 2019 cuando me matriculé en el grado superior. Era un muchacho pelirrojo, de cabello largo, que siempre llevaba su inseparable ordenador portátil. El profesorado era muy dispar: algunos muy buenos y competentes, y otros, en cambio, un auténtico martirio. Para poner la guinda al pastel, llegó un compañero superdotado que dejaba en ridículo a todos los profesores, incluido el de Gestión de Bases de Datos. Se ponía los cascos y hacía lo que le daba la gana; y, sinceramente, ¡olé sus narices por poder permitírselo! El profesorado no supo cómo reaccionar ante semejante capacidad intelectual, y ese profesor en concreto la tenía tomada con él. Fue mi única amistad en aquel tiempo, una persona muy consciente de las dinámicas sociales y testigo de cómo algunos docentes eran incapaces de reconocer que un alumno podía ser infinitamente mejor que un docente. En marzo de 2020, con el profesor Parra, llegó el COVID-19. Ese fue mi último día en el aula porque las cosas no estaban claras me acuerdo que quería tocar cosas del segundo curso para ir adelantando. Recuerdo haber advertido a los profesores sobre la necesidad de modernizarse, porque la educación cambiaría radicalmente y deberían apostar por clases telemáticas. Durante los años que estuve allí, me encontré de todo: buenos docentes, malos, los que tenían verdadera vocación y los que creían que sus pensamientos eran la única verdad. También doy fe de que las reseñas negativas no son inventadas: pueden ocurrir cosas como acoso escolar, acoso cibernético e incluso abusos por parte de algunos docentes. Lo único que queda es resistir y ser el más fuerte en una selva inclemente incluso que la administración ciertamente sea mezquina por hacer algo tan sencillo como matricularse. Yo lo tuve claro: ser un desertor del teclado en busca de una vida distinta. Josep, muchas gracias por todo lo que hiciste desde el primer día; te tengo un profundo respeto. Uno piensa que va a dedicarse a lo que estudia, pero la vida da muchas vueltas. Las redes sociales son cada vez peores, e Internet se ha convertido en un gran coloso que sabe más de nosotros de lo que podríamos imaginar. No se desanimen: persigan sus sueños, hagan amigos, encuentren su camino, pero sobre todo, estudien y fórmese bien. Y si no, siempre está el camino de opositar. He estado en este instituto años atrás de lo ya mencionado entonces he vivido innumerables experiencias en este centro formativo”