Café del Poeta
“El agradable bullicio mañanero de los bares de toda la vida con un toque de elegancia muy cuidado en su interior, que es súper acogedor. Afuera una terracita con otra atmósfera totalmente distinta como es natural, y también muy agradable. Desayunos ricos y muy variados. Nos atendió una camarera súper maja. En la vitrina tenían unas tapas elaboradas para cuando llegara la hora de la batalla con una pinta que quitaba el sentido. Café dedicado a la figura del poeta Miguel Hernández, desayunamos allí antes de la visita a la casa museo y fue una forma extraordinaria de ir entrando en calor. Volveríamos sin dudarlo, muchas gracias !”