Portal 22
“Ubicado en una antigua casa señorial que fue propiedad de un cónsul, este restaurante ha sido completamente remodelado con mucho gusto, manteniendo la esencia noble del espacio y respetando su arquitectura original. El interior es amplio y elegante, y en verano la terraza exterior se llena, creando un ambiente muy agradable. Nos recibió muy amablemente el encargado. Inicialmente nos sentaron en una mesa para dos personas algo pequeña, pero al pedir si podíamos cambiar, nos prepararon rápidamente la mesa de al lado, mucho más espaciosa y bien iluminada. En cuanto a la comida, comenzamos con unos deliciosos canelones de sepia y setas con mousse de tinta negra, seguidos de un calamar de potera con cebolla a la salvia y mantequilla noisette. A continuación, probamos la pata de pulpo con papada confitada y el lingote de cochinillo confitado con manzana a la vainilla. De postre, compartimos una torrija de brioche caramelizado con helado de dulce de leche, y media ración de músico con su vasito de moscatel. Todo estaba exquisito, en su punto justo de cocción y con una presentación muy cuidada. El servicio fue atento en todo momento, a pesar de que el local estaba lleno y con muchos espacios que atender, lo cual dice mucho de su organización. Una experiencia muy recomendable, tanto por la calidad gastronómica como por el entorno y el trato recibido.”