J&R BAR RESTAURANT
“Escuchame bien, mijo. Yo no sé qué carajo tienen en este lugar, pero es mi parada obligatoria. Un ritual, ¿viste? Uno, como un perfecto salame, va cada mañana a cumplir con su desayuno reglamentario. Y te digo una cosa: el JR... ¡el JR cumple! Lo que pidas, te lo ponen en la mesa con una velocidad de rayo, che. Los muchachos te atienden con un... con un profesionalismo que no se ve en cualquier lado. Entrás, y ya te están mirando con una... una inteligencia superior que parece que saben lo que vas a pedir antes que vos mismo. La cosa es así: si tenés que empezar el día con el pie derecho, tenés que pasar por acá. El sitio es... necesario. Te dan lo que necesitás, te tratan con esa... esa dignidad tan esquiva de las mañanas, y te despachan rápido. Andá. Vayan todos. Un lugar donde uno va, paga y se va pensando: 'Bueno, al menos este día no empezó como el ojete'. > ¡Cinco estrellas! Por la rapidez y la atención. Un abrazo, Risos.”