Joieria Simó
“Un negocio de los de toda la vida, vocacional donde los haya. La joieria en si es preciosa, y el dueño un encanto de persona. Pasando unos días en el pueblo se me rompieron las gafas. Y en ninguna óptica querían arreglarmelas. Pero el señor de la joieria con toda su paciencia y pericia consiguió arreglar lo que según otros (que no tenían ganas de trabajar..) no tenía arreglo. Deseo que tenga el éxito que se merece. Muchas gracias”