Smile Piercings
“Un cartel en la calle me invitó a entrar y conocí a su dueña, Patricia, que me atendió con mucho entusiasmo y dedicación (se notaba en su cara que ama su trabajo) Conectamos enseguida. Nada de lo que aparentemente se vende me llama la atención, ni siquiera el local, y eso que soy muy visual (si me gusta, entro) … solamente ese cartel que reza (lectura de cartas) y así fué como la terapia de Regresión sanó heridas… esas que mundanamente solemos llamar “traumas infantiles” Al salir, “como si te hubieras quitado de encima un peso muy pesado”, se repetía en mi cabeza como un mantra: - ¡¡¡Esta terapia la tiene que hacer todo el mundo!!! ¡Gracias de nuevo Patricia!”