Santuario de Lord
“Una maravilla de lugar. Subes unas escaleras que parece te lleven al cielo y cuando llegas arriba, se abre un gran jardín con bonitos edificios y vistas 360 grados a las montañas y al embalse. Aunque si nos pasó algo curiosísimo. Todo el camino del bosque estaba plagado de gusanos que colgaban de hilos. Se te enganchaban a la ropa y tenía que ir quitándolos de los perros. Yo lo llevaba bien pero mi pareja casi sufre un infartito. Y no habían unos poquitos, sino que era un buen festín para quien coma gusanitos.”