Restaurant Pati Blau
“Día de Reyes. 0 planes. No nos apetecía nada de nada cocinar y nos sorprendió que el restaurante del pueblo abriera en esta fecha tan señalada. Ni nos lo pensamos. Era el momento ideal para probarlo. Nos sorprendió el local, que ambiente más bonito y acogedor. (No hace falta decir que todo estaba muy limpio) Nos atendieron muy bien y lo mejor: la comida. Los canelones me conquistaron, pero los otros platos no se quedaron atrás. Postres caseros sabrosos. Tuvieron un detalle en los cafés, que los acompañaron con bombones cortesía de la casa. El precio correctísimo para una carta de cocina tradicional catalana de calidad. Quizás convertimos como tradición ir a comer el día de Reyes todos los años.”