Restaurante Tissó
“Sin más pretensión que la de quitarnos el hambre y sin poder imaginar lo que viviríamos a continuación, nuestro amigo Jordi nos llevó este sábado a comer a un bar de su barrio. Impacientes como somos, pese a estar el aforo completo decidimos esperar a tener mesa. ¡Quizás por envidia!, la que tuvimos al ver las caras de los clientes cada vez que se acercaban la comida a la boca. El ajetreado camarero, con tranquila rapidez conseguía atender todas las mesas, siendo capaz de cuidar todos los detalles, en cada una de ellas, con la seguridad de alguien que sabe y ama lo que hace, servir a los demás. De ambiente sencillo. Colgaban en las paredes del bar una serie de cuadros en los que el cubismo y el impresionismo se fusionaban con pinceladas dalinianas con extremo gusto. ¡Algo que me sorprendió al ver obras como aquellas expuestas en un lugar como aquel, mientras esperábamos turno! Fue al servirnos los primeros platos cuando fuimos conscientes que el arte que colgaba en las paredes en forma de lienzos, aquella invisible cocinera y el ajetreado camarero, lo habían conseguido trasladar a los fogones. Todavía sin haber empezado a comer, el olor de la comida ya nos había trastocado los sentidos convirtiéndolos en una montaña rusa de placeres. ¡QUE BUENO ESTABA TODO! Nos vinieron a la mente aquellos restaurantes de antaño en los que meseros de toda la vida, conocedores de su oficio eran capaces de transformar unas simples habas, canalones, ensaladas o trozos de carne en platos de infarto. Puestos a decir algo negativo, abstenerse de ir si lo que se busca es un restaurante lujoso, con camareros encorsetados, chics y ambiente exclusivo, en el restaurante Tisso el arte está en los fogones, en los lienzos que iluminan sus paredes y en el buen hacer de una invisible cocinera y de un ajetreado camarero. Luego supimos que la invisible cocinera se llama Pepi y aquel ajetreado camarero, Juan Carlos, creador de aquellos lienzos. Mi consejo; ¡NO TE LO PIERDAS si quieres comer MUY BIEN a buen precio! ⚡IMPORTANTE⚡ Si vais a ir, no vayáis cuando vayamos nosotros, ¡Que no nos queremos quedar sin mesa! ¡Pues pensamos repetir! Que aproveche. Alberto”