Mil Estrelles
“Es la segunda vez que pasamos una noche en este hotel y es encantador. Las habitaciones burbujas son preciosas, el trato de los empleados maravilloso, las comidas buenas y abundantes, las manos de la masajista Jana no tienen precio. Es cierto que las habitaciones, en verano, son calurosos, pero las noches son espectaculares. Un solo pero: sería necesario una pequeña nevera en las habitaciones.”