Castell de Sant Joan
“Una parada rápida pero que vale la pena si estás en Lloret. El castillo en sí es bastante pequeño y no queda mucho de su estructura original, pero las vistas desde arriba son espectaculares. Se puede ver toda la costa, el mar, las playas… un buen lugar para sacar fotos y disfrutar del paisaje. La subida no es muy larga y está bien señalizada. Recomendamos ir con buen calzado y agua si hace calor. Lamentablemente el castillo estaba cerrado cuando fuimos (aunque en Google decía que estaba abierto), así que solo pudimos verlo desde fuera. Aun así, el mirador ya compensa la visita.”