Centre eqüestre Jessica Orihuela
“Hace unos meses fuimos con nuestra hija de 4 años recién cumplidos, buscando el típico paseo en pony. Desde entonces ella ya no piensa en otra cosa. Desde el primer momento le enseñaron todo lo necesario para relacionarse con los caballos, como tratarlos y prepararlos. Todo el personal nos ha tratado siempre como si fuéramos parte del gran equipo que forman. Empezamos con una clase cada 2 o 3 semanas y ahora ya tenemos horario fijo cada semana. Acostumbra a hacer las clases con la misma profesora, a la que le tiene toda la confianza del mundo y considera su amiga. Pero cuando no ha coincidido, el resto también han sabido hacerse con su cariño. Se adaptan a su ritmo, consiguen que disfrute en todo momento. Tanto es así que entre semana vamos una o dos veces de visita. Fue un acierto y sin duda lo recomendaríamos siempre!”