El Fort
“Ubicado en el corazón de Capmany, el restaurante "El Fort" se ha convertido en nuestro lugar favorito tras una experiencia que superó todas nuestras expectativas. Este encantador restaurante, especializado en tostadas y pizzas, nos sorprendió gratamente tanto por la calidad de sus productos como por sus precios accesibles. Desde el primer momento, la amabilidad del personal nos hizo sentir como en casa. Al explicarles que uno de nuestros comensales tenía una intolerancia alimentaria, no solo mostraron una comprensión inmediata, sino que también nos ofrecieron varias alternativas deliciosas que se adaptaban perfectamente a sus necesidades. Las tostadas, preparadas con ingredientes frescos y locales, tenían un sabor auténtico que es difícil de encontrar hoy en día. Aunque no llegamos a probar las pizzas, pudimos verlas y parecían irresistibles, con una masa crujiente y una generosa cantidad de toppings. Cada plato era una prueba de la dedicación y el amor que ponen en su cocina. Ubicado en el corazón de Capmany, el restaurante "El Fort" se ha convertido en nuestro lugar favorito tras una experiencia que superó todas nuestras expectativas. Este encantador restaurante, especializado en tostadas y pizzas, nos sorprendió gratamente tanto por la calidad de sus productos como por sus precios accesibles. Desde el primer momento, la amabilidad del personal nos hizo sentir como en casa. Al explicarles que uno de nuestros comensales tenía una intolerancia alimentaria, no solo mostraron una comprensión inmediata, sino que también nos ofrecieron varias alternativas deliciosas que se adaptaban perfectamente a sus necesidades. Las tostadas, preparadas con ingredientes frescos y locales, tenían un sabor auténtico que es difícil de encontrar hoy en día. Aunque no llegamos a probar las pizzas, pudimos verlas y parecían irresistibles, con una masa crujiente y una generosa cantidad de toppings. Cada plato era una prueba de la dedicación y el amor que ponen en su cocina. La atención al cliente fue otro aspecto destacable. El personal no solo era atento y servicial, sino que también mostraba una calidad humana que hizo que nuestra visita fuera aún más especial. Nos sentimos valorados y cuidados, lo que hizo que nuestra experiencia fuera inolvidable. "El Fort" no es solo un lugar para disfrutar de tostadas excepcionales, sino también un sitio donde la calidez humana y la atención al detalle marcan la diferencia. Sin duda, un lugar al que volveremos una y otra vez. ¡Altamente recomendado!”