Cal Miquel de Ventolà
“EXCELENTE.El entorno es una maravilla, tranquilo y silencioso, justo lo que necesitabamos para relajarnos. El trato ha sido expectacular, amable y cercano. Acogieron a nuestra perrita con los brazos abiertos,y eso hay que agradecerlo siempre. Las habitaciones eran muy acogedoras y cómodas,se notan los detalles bien cuidados. Con respecto a la comida he de decir que quedamos mucho más que sorprendidos ya que nunca habíamos probado la comida vegana y nos ha sorprendido mucho. Ese queso vegano estaba espectacular. En general ha sido una estancia maravillosa, la única pega es no poder estar más días, pero volveremos sin duda alguna.”