Albergue Rural Casanova de Sant Miquel
“Somos una pareja con un niño de 3 años. Buscábamos un sitio lo mas aislado y tranquilo posible lejos de la ciudad, de las masificaciones, del ruido de coches, obras, etc y, en esta encantadora masía rural, encontramos el sitio perfecto. Los encargados son Raquel y Walter, que nos acogieron con mucho cariño y amabilidad. La masía está muy cuidada, y tiene muchos detalles que, personalmente, me hicieron recordar de manera entrañable las visitas que hacía de pequeña con mis padres y mis hermanos, a casa de una pariente. Destacar que la habitación era muy confortable, los exteriores de la masía de cuento, y los desayunos una auténtica maravilla. En resumen, nos llevamos muy buen recuerdo de Walter, Raquel y su familia, y también de una burrita preciosa que tienen que se llama Gala que nos robó el corazón :).”