Parque de Olèrdola
“Unas vistas hermosas, un aire limpio y fresco. Cuesta subir con calor, mejor en otoño y con calzado para ripio. La subida va bien con cualquier cosa, pero la bajada, sin agarre no mola. Al llegar al pico del Papiol veréis un libro de asistencia para que escribáis un mensaje y vuestros nombres.”