Museu de la Tècnica de l'Empordà
“Fantástico sitio si te gustan las maquinas del pasado. Muy cariñosos y atentos. Muy recomendable”
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“Fantástico sitio si te gustan las maquinas del pasado. Muy cariñosos y atentos. Muy recomendable”
“Visitar el Teatro-Museo Dalí de Figueres es entrar en un universo donde la imaginación no tiene límites. El edificio en sí ya es una obra artística monumental, pero lo que realmente impresiona es cómo cada sala, cada objeto y cada rincón respira el espíritu libre, provocador y visionario de Salvador Dalí. No es un museo convencional, es un viaje sensorial en el que lo real y lo onírico conviven sin fronteras. La colección es sorprendente tanto por la diversidad como por la forma en que está presentada: pinturas, esculturas, instalaciones, juegos visuales y detalles que parecen hablar directamente con el visitante. Hay momentos en los que uno siente que está dentro de la mente del artista, explorando su universo íntimo. Es una experiencia vibrante, sorprendente y profundamente inspiradora. Totalmente recomendable para quienes aman el arte y también para quienes buscan algo que les remueva por dentro. Un museo que se vive y no solo se visita.”
“todo genial, me encanta el menu que tengan comida sin gluten, solo falta que tengais algo sin lactosa como queso por ejem. super acogedor, limpieza. y todos encantadores, me siento como en casa cuando voy por trabajo. recomiendo el menu se come y se cena super bien. de lo mejor que he probado por figueres”
“Plaza cubierta con paneles solares encima, apto para días de sol y lluvia, debajo hay un parking de pago. Se celebra el mercado y diversas ferias, conciertos y actos. ¡Una gran obra!”
“Figueres es uno de esos lugares que se saborean con todos los sentidos. No solo por el emblemático Teatro-Museo Dalí que da vida a la ciudad, sino por el ritmo amable que marca cada comida. Me encanta comenzar con unas tapas sencillas y sabrosas—las patatas bravas, las croquetas cremosas o un buen plato de gambas al ajillo. Son pequeños detonantes de sabor que acompañan la conversación y te conectan con la esencia local. Luego, si el cuerpo pide más, un plato de pescado fresco o “mar i muntanya” se dejan disfrutar sin prisa, acompañados de una copa de vino del Empordà, que siempre suma ese plus a la experiencia. Me encantan también esos sitios que mezclan lo tradicional con lo personal: aromas caseros, miradas amables y presentaciones cuidadas sin ser pretenciosas. Restaurantes como Foc Figueres, Transit o el clásico Duran ofrecen justo ese equilibrio—auténtico sabor catalán con buena onda y estilo. En definitiva, comer en Figueres es un pequeño lujo diario: sus sabores cercanos y su ambiente relajado convierten cualquier comida en una experiencia que invita a volver.”
“Buena atención e información para la visita a esta ciudad.”
“Nos encantó, qué pena que en esa época yo no hacía foto a cada uno de los detalles como ahora. Los apartamentos son innovadores, limpios, cómodos, con oferta cultural para museo Dalí, en un entorno precioso, modernos, con camas de calidad, espaciosos y luminosos y muy bien organizados con respecto a gestión. Para Repetir”
“Chicos muy amables. Y el hotel, además de muy buena ubicación, está súper limpio.”
“Muy buena atención, excelente comida y el lugar de sueños”
“Celebramos aquí nuestra boda, reservamos con sólo una semana de antelación no nos pusieron ningún inconveniente al contrario nos lo pusieron fácil, el menú excelente, el trato y servicio inmejorable. Muchas gracias por colaborar en que ese día fuera inolvidable.”