Frankfurt Sant Fruitós
“Descubrí este Frankfurt un domingo en el que no había nada más abierto en Sant Fruitós y necesitaba unos bocadillos para llevar rapido a la hípica. Desde entonces volvemos, o en sábado o en domingo, una vez por semana. La comida es la habitual en un frankfurt. A mi hijo adolescente le preparan unas "hamburguesas para campeones" (cómo las llamamos nosotros), con pan de barra con tomate, bacon, cebolla y doble de queso..., que ya espera cada fin de semana. La salsa brava la hacen ellos y es buenísima; sabrosa con el picante justo. Yo soy fan de las olivitas que sirven mientras preparan la comida. El café es muy bueno. El local es pequeño, pero tiene 2 terracitas al sol y una a la sombra. La decoración es antígua, pero todo está ordenado, limpio y en buen uso. Está en una zona tranquila y con mucho aparcamiento disponible. La única camarera que nos atiende (Mónica), destaca por su capacidad de trabajo, su amabilidad y simpatía. En alguna ocasión en que se retrasa porqué inevitablemente, se le ha acumulado gente con varios pedidos a la vez, siempre te trae la comida con una sonrisa, una broma y las palabras justas de disculpa que te hacen olvidar la espera. Es de aquellos sitios donde vuelves por lo cómodo que te hacen sentir. Si los propietarios invirtieran un poco en la decoración del interior, y contrataran a un segundo par de manos para ayudar a Mónica, este negocio se convertiría en un referente de la zona.”