Fika.
“Fuimos un domingo sin reserva y teníamos un tiempo limitado para comer, así que recomiendo reservar. Para empezar, debo decir que soy muy carnívoro así que iba con expectativas bajas. La verdad es que comí muy rico y las cantidades son muy razonables, por lo que te quedas lleno, salvo que comas como un león hambriento. Fuimos dos adultos y un niño de dos años y nos quedamos todos muy satisfechos, el niño únicamente por los entrantes, los principales no le gustaron tanto ya que usan condimentos alternativos y curiosos. El restaurante barato no es, pero sí que la calidad, sabor y cantidad están bien. El único inconveniente es que no tuvimos tiempo de probar los postres por el poco tiempo que nos dieron, aunque avisados estábamos. Ya volveremos a probarlos pronto!”