Hotel Mas del Sol
“Un rincón de paz en plena naturaleza. Desde el primer momento, en Mas de Sol nos hicieron sentir como en casa. Todo está cuidado al detalle, con muchísimo mimo. El campo de lavanda que rodea la terraza es un auténtico regalo, y desayunar allí escuchando solo los pajaritos es una experiencia que difícilmente se olvida. El desayuno tipo buffet, incluido en el precio, merece muchísimo la pena: todo riquísimo y con productos de la casa. Además, pedimos un pequeño detalle para celebrar un cumpleaños y no solo colaboraron con la sorpresa, sino que cuidaron cada detalle con una atención exquisita. Las habitaciones estaban impecables y dormir rodeados de naturaleza fue un lujo. Volveríamos a la Costa Brava solo por volver a este hotel. Un lugar especial, tranquilo y con un equipo humano que hace que la estancia sea perfecta.”