Pigal
“He llegado con mi hija a las tantas de la noche, lloviendo y cansadas. Hemos hecho una reserva de última hora y se han portado de maravilla. Un chico Mark y su tío maravilloso súper amables y atentos. La habitación cómoda y limpia, el baño limpio y con todo lo necesario. Agua caliente y todo lo necesario. Un lugar acogedor. Lo recomiendo perfectamente. Todo cerca. De aparcar en la calle o parking pago cerca.”