Bressol
“Si buscas un espacio acogedor, con una ubicación perfecta en Ripoll (a 5 minutos de la estación de tren, en el centro del pueblo) y con las comodidades y servicios de un hotel de mayor clasificación, el Bressol cumple con las expectativas. Se trata de lo que podría definirse como piso turístico donde las habitaciones son justas y están bien equipadas, además de una zona común con una salita-comedor y una pequeña cocina que cumple perfectamente. En nuestra estancia nos asombró el precio medio tan alto de los restaurantes para ser una localidad tan pequeña, por lo que disponer de una cocina y realizar algún viaje a los supermercados de la zona, fue un alivio en lo personal y lo económico. Además, el Bressol ofrece desayuno incluido con la estancia, que se basa en un autoservicio en la misma cocina, con un surtido abundante de pequeños bricks de zumos y batidos, algo de bollería, minitarrinas de mermelada y nocilla y una cafetera de cápsulas. Un detalle que se agradece y convierte la experiencia en algo más casero e incluso familiar. Durante los días que estuvimos alojados tuvimos un par de problemas, nada grave, y la atención fue máxima, con una comunicación constante con la responsable por medio de WhatsApp, que nos resolvió inmediatamente toda situación y no dudó en acercarse hasta las habitaciones si era necesario (el check-in, en caso de tener que hacerlo si no pagas online, se realiza en otro establecimiento a cinco minutos de las habitaciones). Un alojamiento no sólo recomendado, sino que puntuado al alza, ya que hizo de nuestro viaje una experiencia mejor.”