Santuario de Bellmunt
“Solo puedo hablar de la ubicación, que es excepcional, hay que subir un tramo en coche y otro andando, no apto para personal perezoso, al llegar a la cumbre hay un mirador casi 360, el restaurante es familiar, la comida está muy correcta, hemos comido arroz a banda y carne a la brasa y todo muy bueno, el tiramisú hecho con corazón, muy cierto. Y el santuario precioso, se respira paz.”